¡Larga vida al sur!
Os lo digo de todo corazón que nunca he sido muy forofa, ni de la feria ni del Rocío. Ni me gustan los chatos de vino, ni sé bailar sevillanas, ni es santo de mi devoción el 'pulpo a la marrana'. Tampoco seseo ni te canto un 'ole' sin una buena razón, pero que os lo digo de todo corazón... Que viva el sur.
He estado en las colinas que se arropan de praderas y tejados de ladrillo granate, donde los reyes veraneaban aunque el sol no siempre sale. En Chelthenam, Gloucester... Y Burford, si cabe. Toda una zona de aventuras medievales que ahora lucen no reales por culpa del enorme PRIMARK de la avenida principal. Y aunque es bello, sí que lo es, me daba cuenta que pa' cantar hay que saber. Pero el ritmo del alma y el corazón, no las canciones. Que Andalucía brilla cuando se juntan los 'brexits' y no pueden evitarse la sonrisa cuando se dan cuenta de que no, no exageramos la risa, nos reímos fuerte.
Larga vida al sur y que el sur reviva a todos los que en el norte han perdido la alegría.
Pal
domingo, 11 de septiembre de 2016
Long life to the south!
domingo, 4 de septiembre de 2016
It's not my cup of tea
Definitivamente, el transporte público 'it's not my cup of tea'. Pero está bien probarlo, aunque no sé si todo. Tampoco tengo el equilibrio necesario como para sentenciar sobre esta vida. Yo te cuento mi experiencia, amigo, no sé si sabes lo que digo... Pero estuve este finde viajando en autobús, tren y metro en busca de algo que nunca entendí pero que siempre he deseado. Y no está mi cuerpo acostumbrado a dichos hábitos, que si me lee alguien de Madrid pensará que hablo barato... Bueno, el caso, que menudo follón de monedas se traen en Brexitland. Yo contando y contando, cada una con una forma, figura, tamaño y color. ¿Qué sentido tiene, digo yo, que la moneda de cinco sea tamaño cerebro de ratón mientras la de dos la puede usar de botón un gigante? Para mí, ninguno. Pero para cuando acabé mis reflexiones y quise darme cuenta, la conductora del 66 hasta Swindon no quiso darme mi dinero de vuelta. 'My extra change' estaba equivocado, me la habían colado... Y tras mucho hablar inglés, sigo sin un duro pero ya sé poner una 'complaint' y mi acento es cada vez más seguro.
No olvidemos que vinimos a este mundo a aprender para poder ser felices y a quien no le guste, que no coma perdices.
Pal